miércoles, 12 de febrero de 2020

MICRORRELATO ANTIGLUCÉMICO

MICRORRELATO ANTIGLUCÉMICO

El le regalaba bagatelas
Ella correspondía con versos malísimos.
Quedaron en tablas. 
D. W. 

martes, 11 de febrero de 2020

MEDIO MÉDIUM

MEDIO MÉDIUM 
Diez minutos antes de la cita ya estaba revestida con la túnica naranja ribeteada de dorado y turquesa cubriendo el chándal térmico. Las babuchas bordadas de arabescos le quedaban pequeñas, dejando medio talón fuera. 
Una maraña de collares sobre el opulento torso se balanceaba al menor movimiento de sus cien airosos kilos dándole prestancia de nigromante femenina y poderosa, no en balde su tarjeta de visita la anunciaba así 
                                      Mireia Puig 
                           Vidente a través del Tarot
Sonó el timbre sobresaltándola a pesar de esperarlo. 
—Yo lo que quiero sabé é si me engaña. Y pillarlo pa darle un escarmiento a loh dó. Má a ella, por guarra. Y aluego echarle un amarre pa que no se vuerva a encoñá na má que conmigo.
La tarorista la hizo barajar y cortar.
—Con la mano izquierda, Xiqueta, la del corazón, -dirigía muy profesional.
Luna, Ermitaño, Sol. Unas para arriba y otras hacia abajo.
—Molt bé, aquí veo que es ella la que lo ha seducido. Tu esposo te quiere pero es un hombre y si se lo ponen a huevo... ¿me has traído lo que te dije?.
La clienta saca del bolso la foto de un otoñal barrigón.
—Mi marío no é gran coza, pero lo que tenemo lo ganamo lo dó echando la asaura , pa que ahora se lo coma tó la puta ehta.
Asentía la médium apoyando las purpúreas uñas sobre las cartas.
—¿De la querendona que me traes?.
—Un fulá que me encontré en er coche.
Tomó la prenda poniéndose de pie, alzándola sobre su cabeza.
—¡Que caigan sobre su dueña todos los males del mundo!.
Después la rasgó en dos  “¡així es trenqui su vida!”, clamó quemándola en un platillo adornado con dragones comprado en el Asía Bazar. El olor del poliéster quemado se juntó con el incienso y carraspearon las dos.
Metió las cenizas en un bote de cristal con polvos verdes y agua salada, “para que esté siempre jodida”.
—En cuanto a él échale esto en la cena”, le alargó un botecito como de muestra de colonia, “se pondrá dolentíssim pero después no tendrá ojos para otra”, decía mientras horadaba los del maromo con una aguja. Luego chamuscó los bordes de la foto con la llama de una vela negra, hizo un canuto y la envolvió en papel albal.
—Ahora al congelador per sempre.
—¿Er aluminio que intitula?.
—Res de res... pero conserva.
Marchó contenta y más ligera después de soltar 100 €.
El marido se fue patas abajo durante una semana, perdiendo algo de barriga.
En cuanto se recuperó arrambló con las cuentas poniendo pies en polvorosa y plantando a su mujer.
Poco después a ella le empezó una alopecia galopante, gastó en dermatólogos lo que no tenía. Lo achacaba a la putada del mamonazo y confiaba en superarla. No salía a la calle sin peluca o pañuelo que le tapara las calvas.
Su hija para animarla le regaló un precioso vestido estampado. 
—¡Lástima que papá perdiera el fulá que te compré pa tu santo, le hubiera venío al pelo...  uy, perdón!, - dijo compungida al haber mentado la soga en casa del ahorcado. 
La madre mudó de color.  
El móvil de la vidente no contestaba. Se presentó en el piso y le abrió otra mujer.
—La catalana se fue, le salió un novio rico, -se le notaba la envidia-,   aquí hizo buena pesca. 
Allí mismo cayó redonda la doblemente engañada.
D. W. 
*Este relato fue publicado por la revista “El Observador” el viernes 7 de febrero de 2020. 




lunes, 10 de febrero de 2020

ABIERTO POR OBRAS

ABIERTO POR OBRAS
La perpendicular a mi calle lleva meses fané y descangayada. Como en cesárea inversa la han abierto para meter en sus entrañas vísceras de PVC y hormigón, dejándola a la altura del siglo XXI aunque no hacía mucho desde su último lifting. 
Toda intervención de mejora implica paciencia y desorden pero esta no tiene visos de acabar. 
Los coches se anquilosan en los garajes, las casas se llenan de polvo y decibelios mientras los inquilinos vacían su paciencia.
Pronto le tocará a mi pedazo de asfalto ser profanado.
La solidaridad con los de esa calle no es más que pánico porque me veo en ese espejo. A más demoras con ellos más purgatorio  me espera.
Han plantado su caseta de herramientas con retrete y vestuario en una explanada. Parecen un circo postmoderno dispuesto cada día a dar la función, sin prisas por irse.
Los obreros hablan con la boca muy abierta, volviendo aire las consonantes y como pregonando.
Así me entero que dos de ellos se van a un balneario (cada uno con su parienta, supongo) a pasar el finde.
_”Zi estoy vivo, yavetú que noh vamo”.
_”Cagoenlaleshe, pos no lo vá a está”.
_”No je zabe, por esojay que difrutá, que noh junten de barro, de shocolate, y de tó”.
_”¡Ar yacuzi y a comé mollete!”.
Les deseo que el doble remojo les siente bien retornando con más bríos porque DIECIOCHO HOMBRES provistos de maquinaria durante CUATRO MESES para meter tres tubos y cubrir de porla una callejuela tiene mandanga. 
En su día alguien muy viejo, no se si exagerando, me dijo que mi casa está a la misma altitud que la torre de la Catedral. 
En doscientos años, cuando el mar llegue hasta aquí, igual un grupo de arqueólogos expurgan lo que hoy entierran. 
Encontrarán filtros de cigarro, algún guante y el folleto del balneario de marras. 
Y puede que piensen:
“Si estos aberruntan que íbamos a acabar respirando por  agallas, de enseguía hubieran pagao por meterse en agua”. 
D. W. 
*Este relato fue publicado por la revista “El Observador” el viernes 7 de febrero de 2020.

domingo, 9 de febrero de 2020

JOKER

JOKER
Joaquín Phoenix desaparece bajo maquillaje y dieta pariendo un ser singular en lucha por igualarse al resto. 
Veo la película en la intimidad de mi casa. Me sube la bilis oyendo a fascistas que recortan presupuestos en sanidad porque “los locos no valen lo que nos cuestan”.
Abomino de un sistema que no protege a los niños de sus propios padres si hiciera falta, ni a las mujeres de los hombres a pesar de “no ser todos”.
Tarareo los compases de “That’s life” y también de “Clowns” aunque no la cante en español Nacha Guevara. 
Me doy cuenta de que no hace falta que entren los payasos, ya estamos dentro para risión de la autoridad.
Happy quiere ser bueno, dice mamá que nació “para hacer felices a los demás”, reparte tarjetas que explican su risa pero todos se apartan con miedo y repulsión. 
Más no puede hacer.
Arthur es el hombre al que ponen en el brete de la violencia. Al cabo es el lenguaje que la mayoría entiende y él desea ser comprendido.
No hay remordimiento, ¿acaso lo tienen los que lo volvieron así?.
Me voy a dormir soñando con la escalera larga y empinada que desciende bailando. 
Hey.
La bajada a los infiernos de un bufón malhallado. 
D. W. 
*Gracias, Joaquín, por dar voz a los sin voz. Locos, maltratados, donnadies... y a los más desvalidos de todos, los animales. 
Enhorabuena por tu Oscar, nunca más merecido.
A diez de febrero del excéntrico 2020. 

jueves, 6 de febrero de 2020

QUERERES

  QUERERES 
Amor como vocablo viene definido en cualquier diccionario pero tocante a sentimiento desisto clasificarlo. 
Sobre él existen frases sublimes que causan un efecto parejo a nuestra situación sentimental, si estamos enamorados nos parecen excelsas, tras un encontronazo amoroso una estafa y si nos pilla de vuelta sentimos arcadas de indigestión.
Avanzaba ya el siglo XII cuando los trovadores inventaron el amor cortés y las baladas. Así que según la historia no hubo ninguna pareja de enamorados antes de empezar a levantarse la Giralda por decir un poné.
Vamos, que eran apaños políticos, económicos y de procreación.  Para mi que ya los primates encontraban más gustoso enroscarse con uno en particular al “amor de la lumbre”, un afín preferido fuese o no del mismo sexo. 
El enamoramiento es una enajenación transitoria que sume en estado de gracia. Contadas veces se cronifica llegando a ser querer vitalicio. 
Conozco una prueba casera de amor verdadero. Si el que va a comprar el pan se priva de roer el cuscurro para que se lo coma el otro es querer de verdad. 
Si la barra llega siempre chata es solo amor propio.
D. W. 

martes, 4 de febrero de 2020

GRADUACIÓN

GRADUACIÓN 
Su hija iba a ser la primera de la familia en ser universitaria. Estaba orgullosa de su tesón e inteligencia y de haber podido ayudarla a conseguirlo.
Ese día escogió vestido, zapatos, abanico morado y un bolso de corcho. Guiños que su hija entendería.
Sentada entre la exultante concurrencia se abanicaba para bajar las calores propias de la época y de la jodía menopausia.
En el escenario, tras las bandas que debían entregar, se acomodaban la plana de profesores y acólitos de la universidad.
Como es preceptivo cada uno soltó su discurso.
Empezó un catedrático de tal manera:
_”No puedo creer que las preciosas jovencitas que veo aquí vestidas tan elegantemente sean las zarrapastrosas que durante tres años no se han quitado el vaquero roto y las deportivas”.
La primera en la frente, ignorando además la mitad masculina del curso.
_”Quisiera que repitierais la carrera para veros de nuevo así, arregladitas”.
El aleteo violeta del abanico quedó en suspenso. La madre no podía creer lo que oía. A su alrededor nadie se inmutaba sino que asentía. Le dieron ganas de gritar “¡Machista!”, pero su marido le pegó un puntapié.
Pasó a hablar otra honorable recalcando lo bonitas que estaban todas. “Así, con tan buen aspecto os será más fácil encajar en el nicho laboral”
Mamá explotaba. Papá temía que tronara.
_”La niña debe estar que trina”.
_”Calla y no metas la pata!”
El bochorno que le subió desde el vientre no tenía parentesco con sus hormonas.
Hablaron los alumnos usando los vocablos como seguramente no habían aprendido a hacerlo allí. 
Puesta su hija ante el atril supo que recogería las perlitas derramadas y haría un collar.
 Y no se equivocó: 
_”...Pues será nuestra capacidad y la forma de usarla, estando al día en la profesión que hemos escogido sin estancarnos en los conocimientos aquí recibidos, lo que hará posible ingresar en el mercado laboral y permanecer en él.
La apariencia nos precede aunque la mejor carta de presentación serán los modos. Y los hechos el ancla”.
El párrafo eclipsó su Palabra de Honor rojo. Hermosa y fuerte aunque se cubriera con un saco.
Alma Mater quedó en madrastra.
D. W. 
*Este relato fue publicado en la revista “El Observador” el viernes 31 de enero de 2020. 

domingo, 2 de febrero de 2020

LOS MIAUSERABLES

LOS MIAUSERABLES  
Malviven en las calles gatos transparentes como el cristal. Ignorados se refugian de la lluvia en un derribo o bajo los coches, a veces en su engranaje, buscando calor y hallando la muerte.
Esqueléticos, enfermos, costrosos... conformando una corte de los Milagros desperdigada y paria. 
Cuando era niña una tarde volviendo del colegio vi como una vecina fregaba el portal. Me extrañó su diligencia pues era poco hacendosa, entonces caí en que era sangre lo que recogía. En un rincón una pulpa informe yacía cubierta de serrín.
_”¿Ca, pasao?”, pregunté.
_”Ná, -dijo nerviosa- un borracho cá vomitao” y me tapó la vista con su cuerpo.
Mucho después supe que lo que estaba haciendo era ocultar que su padre había matado a un gato a patadas, ayudado con el chuzo de colgar las jaulas. Ese psicópata además pegaba y vejaba a su familia que incomprensiblemente le seguía venerando. 
Terminó asfixiado por un cáncer de pulmón liberando al mundo de un ser que sólo dio quebranto al prójimo.
En todo maltratador veo su cara, cebarse con un animal siempre es preludio de avasallar a un humano.
Esta maldad apenas se compensa con buena gente que carga con la responsabilidad de cuidar a los compañeros de planeta. Las instituciones suelen entorpecer su labor más que ayudarlas, ofrecen como “solución definitiva” la creación de perreras donde eliminar a los que “sobran” como tiempo atrás se hizo con personas de “otras razas”.
Hasta se permiten ridiculizar a quienes defienden el mundo animal, tal vez desconociendo que nosotros somos una especie más y que el día que desaparezcan las que “estorban” firmaremos nuestro ocaso. 
Boquearemos todos como mi maldito vecino.
D. W. 
*Este relato fue publicado en la revista “El Observador” el viernes 31 de enero de 2020. 



MAMÁ DELA

    MAMÁ DELA Mis brazos habían olvidado el contorno de un recién nacido, pero fue rodear a mi nieto y la memoria recuperó la medida exact...