BALANCÉ, BALANCÉ 
No la soporto más, es una infame que me amarga las mañanas cantando la verdades del barquero. 
Que digo yo que si, que la sinceridad es un don escaso y apreciable pero podría ser más piadosa.
Ella no. A primera hora me lo suelta y acabo por aceptar lo que no quiero reconocer. Una hace sus cuentas para creer lo que mejor convenga y va y lo estropea. 
No es que le pida que mienta, de hecho le agradezco que no lo haga así pongo remedio inmediato. Pero la odio.
Me es insoportablemente fiel a pesar que cada día la pisoteo, zarandeo e insulto. También la lleno de halagos cuando me muestra lo que quiero ver. 
Conveniencia se llama eso.
Yo la necesito y sin embargo, la culpo, torturo y critico. Ella estaría mucho mejor sin mi. 
Seguirá esta tortuosa relación hasta que su muerte nos separe y la sustituya por otra igual de cabrona.
Eso es lo que tienen las básculas de baño digitales además de su asquerosa precisión, que vienen con obsolescencia programada. 
D. W. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE NO SABES

  LO QUE NO SABES Se siente femenina cuando el cañón de luz enfoca su figura, perfilando su esbeltez sobre un fondo decadente. Baja las esca...