MAMÁ DELA
Mis brazos habían olvidado el contorno de un recién nacido, pero fue rodear a mi nieto y la memoria recuperó la medida exacta, la sujeción perfecta que vuelve al regazo arrullo. Retomé al instante la capacidad mágica de sostenerlo y a la vez enjuagar en el grifo el chupete con la otra mano. He recordado como tenerlo sobre mis rodillas mientras almorzamos guardando la distancia con la mesa para que sus manitas de seis meses no tiren del mantel; para mi asombro recobré los superpoderes de madre en cuanto me recibí como abuela y eso que solo puedo ver a mi nieto unos pocos días al mes al vivir en distintas provincias. Cuando llego a su casa, tras semanas sin verlo, se me queda mirando con descaro mientras se debe preguntar ¿y esta quién es? Yo le digo soy tu ágüela boquerona, Mamá Dela, con miedo a que se haya olvidado de mí, pero él me sonríe y comenzamos el juego, es un niño risueño y sociable y eso se lo debe a los magníficos padres que tiene, porque mi papel de abuela es el de acompañar, la educación es cosa de los progenitores. Yo me limitaré a ayudar en su crianza, a enseñarle valores y habilidades, contarle cuentos, tener paciencia en los berrinches venideros, escuchar sus problemitas y procurarle una infancia feliz sin mimarlo demasiado...y ahora que leo la lista no me parece poco.
Ser abuela es como estar enamorada. Desde el momento en que me despido de mi nieto ya lo estoy echando de menos y cuento los días para volver a estar juntos. Sueño con él, lo veo en cada carrito de bebé que se cruza en mi camino. La biología es sabia, si priva a la mujer madura de la capacidad de concebir no es solo porque el cuerpo no aguante, por edad, más embarazos, sino para que ayude a la hija o nuera a criar a los nietos. Supervivencia pura, acompañamiento necesario entre mujeres desde los tiempos de las cavernas, ahora y siempre, pero respetando las normas de crianza que sus padres elijan. Es precioso mirar como interaccionan con su niño. Una belleza ver como ella lo alimenta con sus pechos. La renovación de la vida, la maternidad/paternidad deseada y responsable. Soy muy afortunada por ser testigo y parte de este absoluto milagro.
Dela W


