jueves, 27 de octubre de 2022

ANIVERSARIO

 ANIVERSARIO 

En unos días celebraré los tres años del nacimiento de mi blog. La calculadora me dice que esa cifra corresponde a 1095,75 días y me siento Sherezade. Como ella urdo mis historias de noche y las finalizo a la madrugada. Ambas tejemos letras por una cuestión de vida o muerte, salvando las literales distancias.

La mortalidad está muy presente en mis RELATOS TORPES, incluso el azar quiso que estrenara mi blog un nostálgico primero de noviembre. Veo a La Pelona como parte indisoluble de la vida, aunque le desbarataría los huesos a tarascadas cada vez que se encapricha de niños y jóvenes. Yo la tuteo porque ya no puede quitarme lo bailáo.

Mis pies aún no tocaban al suelo al sentarme en una silla cuando tuvimos la primera escaramuza. Un enfrentamiento desigual porque a ella la respaldan milenios de experiencia. Cinco décadas después esa vivencia me inspiró un cuento que resultó ganador en un importante concurso de mi ciudad. Lleno de simbolismos y con el poso que deja lo vivido, quise plasmar en él lo que supone para una niña descubrir que somos efímeros. “La primera muerte” (como así se titula otro de mis relatos) marca el final de la inocencia absoluta, iniciando a la conciencia vital.

Es de justicia celebrar este tercer aniversario agradeciendo a quienes me visitan cada viernes todo el cariño con el que acogen mis torpezas, dejando aquí, como hito en carretera que señala lo recorrido y lo por recorrer, mi cuento premiado al que titulé:

 

*CÁLCULOS 

 

Sé que la piña está madura cuando la sobrevuelan exactamente tres mosquitos. Con dos está verde. Uno es anecdótico. Cuatro indican putrefacción. De ahí la importancia de saber contar para comer ananás en su punto. 

Siempre compro una sola piña, aunque la frutera me haga precio para que me lleve dos. Me da miedo verlas juntas, tan semejantes a las ilustraciones de pulmones atrofiados. Por supuesto que podría poner una en la mesa de la cocina y otra en la del comedor, pero me parece una mutilación separarlas. 

Mi abuelo, a causa de un accidente, tenía un solo pulmón. Aun así, no dejó de fumar, sembrando los pañuelos de fresones. Yo imaginaba su pulmón como una piña huérfana.

La mañana que vi sobre su camisa exactamente cuatro mosquitos tuve claro su fin. Lo recuerdo porque ese fue el día en que aprendí a contar.

D W

 

*”CÁLCULOS” fue ganador de mención especial en el II CONCURSO DE MICRORRELATOS “PABLO ARANDA” (entre más de 1.200 participantes en la edición de 2022) convocado por “Diario SUR de Málaga.

 







 

 

 

 

 

 

 

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