martes, 14 de septiembre de 2021

A VECES

 A VECES 

 

Hay días (noches) en las que quiero morirme.

No me cabe el zapato

o me atraganto con el trozo de manzana.

El sueño me esquiva, igual que el hilo a la aguja 

en manos inexpertas.

Entonces miro a mi gato:

Un rabo 

       dos ojos 

               tres manchas 

                           cuatro patas.

Y se me abre el apetito 

por un mundo donde un ser tan perfecto 

existe.

D. W




1 comentario:

  1. Preciosoa tu entrada, recuerda aquello que dijo Víctor Hugo:
    Dios hizo al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre

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